Cine·Feminismo

10 películas de terror feministas

Durante mucho tiempo, el cine de terror no ha sido el lugar más propicio para encontrar feminismo, más bien lo contrario. Su gran cantidad de escenas de violencia hacia mujeres y de sexualización gratuita de sus cuerpos ha hecho que sea uno de los géneros cinematográficos más acusados de misoginia.

El personaje de la final girl, la chica que llega hasta el final de la película para enfrentarse al villano de turno, ha sido valorada de forma muy desigual por el feminismo. Por un lado están quienes le atribuyen rasgos positivos, como la propia creadora del término, Carol J. Clover, en su obra Hombres, mujeres y motosierras: la final girl no sólo ejemplifica la capacidad de las mujeres para defenderse de las agresiones, sino que también fuerza al espectador, independientemente de su género, a identificarse con una figura femenina. Por otro lado, la chica final es criticada por ser un estereotipo dañino, caracterizado por su pureza y su superioridad frente a las demás mujeres que, por ser promiscuas, no fueron dignas de sobrevivir.

El cine de terror, sin embargo, no consiste sólo en el slasher (esas típicas películas de asesinos como Viernes 13 o Pesadilla en Elm Street), e incluso a la historia más sangrienta se le puede dar una vuelta de tuerca feminista. Es lo que hacen, con mayor o menor éxito, estas diez películas.

(He intentado no desvelar detalles importantes de la trama y creo que lo he logrado. Lo que sí he incluido son advertencias de contenido (lo que en otros lugares llaman “trigger warnings”) en casos donde hay escenas de agresiones sexuales. Para saber más acerca de los trigger warnings podéis leer este artículo.)

1 EAT (2014)

Eat (2014)

Novella McClure es una actriz en plena crisis. Lleva tres años sin participar en un rodaje y ha entrado en la treintena, edad en que los productores comienzan a considerarla una mercancía de caducidad próxima. Además, su casera está a punto de desahuciarla por no pagar el alquiler. Su hábito de mordisquearse los padrastros de las uñas pronto dará paso a un deseo más acuciante: devorarse a sí misma.

No es, aviso, una película para estómagos sensibles. Pasó bastante desapercibida en el momento de su estreno y, aunque tiene aspectos mejorables, lo que plantea y cómo lo plantea resulta muy interesante. Si bien el ámbito retratado es el del cine, no resultará extraña a ninguna mujer la presión actual por mantenerse en las mejores condiciones estéticas. Eat la retrata de forma detallista ya desde sus créditos iniciales, que se asemejan a un anuncio televisivo: la cosmética, la depilación, el vestuario no como identidad del todo elegida, sino como implementos para aupar al cuerpo femenino a los estantes de un riguroso mercado. Novella es talentosa y trabaja duro, pero las demandas que le hace el mundo que la rodea siempre parecen ir en un sentido más carnal. No es de extrañar que al final del día caiga en la cama sin quitarse, ¡pecado imperdonable!, el maquillaje. Las protagonistas de esta película son las mujeres, y la sororidad, con alguna excepción, fluye entre ellas. Las exigencias brutales reflejadas en Eat permiten entender mejor por qué tantas adolescentes y mujeres adultas sufren trastornos alimenticios.

2 AMERICAN MARY (2012)

american-mary

***ADVERTENCIA DE CONTENIDO***: violación

Mary Mason es una brillante estudiante de Medicina que aspira a convertirse en cirujana. Sus problemas económicos la llevan de manera bastante azarosa al oscuro mundo de las modificaciones corporales. En él pondrá en práctica con éxito lo aprendido en la facultad, pero ese camino resultará más transformador para ella de lo esperado.

Las directoras de esta película, las gemelas Jen y Sylvia Soska, se identifican con el feminismo de tercera ola, que nos anima a las mujeres a ser dueñas de nuestra sexualidad y no pedir disculpas por mostrarnos sexys. Una de las críticas hechas a American Mary fue, precisamente, que la protagonista, Katharine Isabelle, aparece ligera de ropa en varias secuencias, en lo que parece una recaída en lo más machista del genero de terror. Pero esas escenas cuadran a la perfección con el ideario de las hermanas Soska, al fin y al cabo Mary no aparece en ellas en actitud pasiva sino más bien desafiante. Por otro lado, hay una importante cuestión narrativa: esas imágenes son una fantasía masculina, sí, pero muestran la fascinación del personaje de Billy por Mary, y sin ellas no se entendería cómo él la desea y al tiempo la respeta casi hasta el temor. ¿Debiera una narrativa feminista depurarse a toda costa de la mirada masculina? De todos modos, ¿en qué debiera consistir una narrativa feminista? Al margen de estas cuestiones, la película aborda otras temáticas como la dificultad para las mujeres de destacar en ambientes masculinos, la violación, o la enmarañada relación entre cuerpo, sexo e identidad. ¿Qué buscan quienes se operan para parecer muñecas? Y ¿qué puede tener en mente una mujer que desea sellar su vagina y prescindir de sus pezones? ¡Cuántas preguntas para un buen debate!

3 TEETH (2007)

Teeth (2007)

***ADVERTENCIA DE CONTENIDO***: violación

Dawn es una joven angelical, muy comprometida con un grupo cristiano a favor de la castidad antes del matrimonio. Eso no quiere decir que no sienta, tras conocer a Tobey, deseos incompatibles con sus creencias. Su situación se volverá aún más confusa para ella al descubrir que, como en el antiguo mito de la vagina dentata, su sexo tiene unos afilados dientes.

Es posible que en buena parte del mundo ya nadie crea que una chica pueda tener dientes en la vagina, pero en su origen el mito estaba tan extendido como para aparecer en múltiples culturas. Lo hacía junto con la creencia afín de la mujer malévola y destructora, capaz de privar al hombre de su poder, incluido el de disponer sexualmente de la hembra cómo y cuándo le viniera en gana. El mérito de Teeth es tomar ese mito y reapropiárselo, para crear así una heroína que parte de una situación muy poco favorable a su empoderamiento. La religión le hace repudiar su cuerpo y las sensaciones placenteras que le procura; la cultura quiere que en su libro de texto el diagrama de los genitales femeninos esté tapado con una pegatina, mientras que no se toma esa precaución con los masculinos. Dawn ha de aceptar ese doble rasero, y para ello se le intenta privar de cualquier información sobre sí misma capaz de hacerle cuestionar ese estado de cosas. Una acaba la película deseando que la vagina dentata fuera real, o al menos que alguien inventara algún dispositivo similar para defenderse de las agresiones sexuales. Tras su estreno la película recibió muchas críticas de misandria entre el público masculino. Ya se sabe: Ladran, luego cabalgamos.

4 THE BABADOOK (2014)

The Babadook (2014)

Desde que Amelia enviudó justo cuando iba a dar a luz, cría en soledad a su hijo Samuel, de seis años. Samuel es un niño creativo e inteligente, pero también conflictivo y muy demandante. Desde que una noche ella le lee un misterioso cuento titulado The Babadook, el niño tiene pesadillas que crecen hasta amenazar tragarlos a los dos.

No es lo más usual tener ganas de llorar al acabar de ver una película de terror. Respirar con alivio sí, tener miedo de irse a la cama también, pero sentir un nudo en el pecho y ser incapaz de hablar durante un rato a causa de la emoción… Sin embargo eso fue lo que me sucedió tras ver The Babadook. Me pareció que nunca antes había encontrado tan bien reflejada mi experiencia de la maternidad, las dificultades y el cansancio, la soledad y la ambivalencia de los sentimientos tenidos. Así, a traición, comencé a ver una película que da mucho miedo (sobresaltos incluidos), y acabé sorprendida por una de las piezas de cinematografía más feministas de esta lista. La maternidad, a favor, en contra, el cómo, siempre ha sido uno de los caballos de batalla del feminismo, y las frustraciones de ser madre un tabú que ha pesado sobre muchas mujeres durante demasiado tiempo. Hay un momento esencial en la película en el que Amelia, que trabaja como cuidadora en una residencia de ancianos, es interrogada por un grupo de mujeres de una clase social superior a la suya. Reconocer entonces haber trabajado como escritora, pero “ya no”. No hace falta ser viuda o tener un hijo difícil para vernos reflejadas en una lucha que a todas atañe.

5 GINGER SNAPS (2000)

Ginger Snaps (2000)

Ginger y Brigitte son dos hermanas inseparables, unidas por su morbosa imaginación y el aburrimiento que experimentan viviendo en una tranquila localidad suburbana. Cuando Ginger es mordida por un hombre lobo su relación cambiará irremediablemente. ¿Podrá Brigitte salvar a su hermana?

No es la primera historia que habla acerca del despertar sexual por medio de la licantropía, pero desde Carrie (1976) posiblemente no se había hecho una película donde la menstruación tuviera un papel tan destacado. La noche de la primera regla de Ginger es la de la mordedura, y los síntomas de una y otra parecen potenciarse mutuamente: a la chica le crecen pelos en lugares “raros”, tiene unos calambres abdominales que le hacen doblarse en dos, pero, sobre todo, se descubre atractiva y poderosa ante las miradas ajenas, al tiempo que juzgada con más severidad a causa de ese florecimiento. Lejos de los estereotipos rancios del terror que atribuían un valor moral a lo hipersexual y lo asexual como únicas opciones, las hermanas Brigitte y Ginger proponen dos maneras si se quiere opuestas de afrontar la feminidad pero igual de válidas. El pacto entre mujeres adquiere un carácter casi sagrado, e incluso la madre, excluida del mundo de sus hijas adolescentes, forma parte de él y está dispuesta a validarlo cuando sea necesario. Atención a la frase: “ Nadie piensa que las chicas hagan cosas como estas. Créeme. Una chica sólo puede ser una puta, una ramera, una provocadora, o la virgen que vive al lado. Nos aprovecharemos de los prejuicios del mundo”.

6 SLUMBER PARTY MASSACRE (1982)

Slumber Party Massacre (1982)

Los padres de Trish, una chica de 18 años, han salido de viaje, y ella planea hacer una fiesta de pijamas con sus amigas esa misma noche. Poco puede imaginar que Russ Thorn, un asesino en serie, acaba de escapar de la cárcel y se encuentra muy cerca de allí.

En los ochenta, justo cuando el slasher se encontraba en pleno apogeo misógino, a la escritora y activista Rita Mae Brown se le ocurrió escribir un guión que parodiara el subgénero. Los productores, nada convencidos de la necesidad de una película así, hicieron que se dirigiera y promocionara como un slasher normal y corriente. El resultado fue una película de terror más bien floja, pero donde la intención inicial de Brown aún se percibe a través de sus clichés. En Slumber Party Massacre se ven tantos culos y tetas como en otras cintas semejantes, pero los movimientos de cámara enfatizan tanto esa desnudez que la mirada masculina es puesta en evidencia de manera irónica. Además, las dueñas de esas anatomías no se comportan como simples objetos decorativos: hacen deporte, hablan del partido de fútbol americano que vieron en la tele y… de masturbarse. En una de las escenas podemos ver a una joven ojeando un Playgirl, lo que no es nada habitual. Son chicas con capacidad de decisión y reacción, y por una vez son ellos, los hombres, quienes parecen inútiles y torpes. El cartel de la película es ya de por sí una broma: el taladro que usa Russ Thorn como arma bien podría estar colocado en el centro de sus piernas abiertas, a través de las cuales vemos a las protagonistas en ropa interior y en pleno ataque de pánico erótico-festivo.

7 A L’INTERIEUR (2007)

A l'interieur (2007)

Sarah perdió a su marido en un accidente de tráfico y ahora está a punto de dar a luz. Tan sólo quiere pasar una noche tranquila, en soledad, antes de que al día siguiente le provoquen el parto. Pero una misteriosa desconocida quiere entrar a toda costa en su casa con intenciones nada claras.

Quienes amen el terror más extremo y sangriento estarán encantados con A l’interieur, pero no todo el mundo le pondría un aprobado en feminismo. No sólo se centra en la violencia más sádica hacia la mujer, sino entre mujeres. Hay quienes encuentran que el mensaje de la película es negativo desde un punto de vista de género, ya que, según estas críticas, plantea la maternidad como algo esencial para la vida femenina. Lo cierto es que los personajes están tan poco definidos que puede verterse sobre ellos interpretaciones distintas e incluso opuestas. Podría entenderse, por ejemplo, como una denuncia en clave de alegoría: la presión por ser madre sólo resulta destructiva para la mujer. El que Sarah vista de blanco y la desconocida de negro parece subrayar esa intención alegórica. O tal vez Alexandre Bustillo y Julien Maury estaban demasiado pendientes de hacer una película gore que, simplemente, olvidaron dar más profundidad a los personajes. Lo que no se puede negar es que el drama se centra en ellas dos y los personajes masculinos son mucho más que secundarios. Y que la dama encarnada por Beatrice Dalle da mucho, pero que mucho miedo.

8 BLACK ROCK (2012)

Black Rock (2012)

***ADVERTENCIA DE CONTENIDO***: violación

Abbie, Lou y Sarah, amigas de la infancia, se reúnen para pasar un fin de semana en una isla de la costa de Maine. La relación entre las dos primeras es muy tensa a causa de algo que sucedió en el pasado, pero se verán obligadas a hacer a un lado sus rencores y cooperar cuando unos cazadores deciden convertirlas en sus presas.

Katie Aselton, coprotagonista, creadora de la historia y directora parecía muy renuente, tras presentar Black Rock, a relacionarla con el feminismo: “Supongo que era una declaración en el sentido de que no me gustan las mujeres apocadas. Me gustan las chicas grandes que son capaces de defenderse a sí mismas”. Desde luego, esto no suena particularmente feminista. Pero, en lo que se refiere a la historia en sí: nos encontramos a tres mujeres dispuestas a desenvolverse en un contexto de supervivencia que se ha venido asociando con lo masculino, y que enfrentadas al intento de violación a una de ellas tras flirtear con los cazadores, no dudan ni por un solo instante que por supuesto ella no tiene la culpa, que una mujer posee todo el derecho a decir en cualquier momento basta, se acabó, ya no quiero. Que esto no sea tan fácil de entender por todo el mundo lo prueba la cantidad de críticas a la película basadas en culpar a la víctima (el famoso victim blaming). O las que eran en esencia comentarios del tipo “no-todos-los-hombres”. Cuestiones como estas me parecen previas a toda consideración de ser capaz de defenderse, porque ninguna mujer debiera jamás tener que hacerlo, ni de la agresión ni de la culpabilización que con demasiada frecuencia la sigue.

9 THE DESCENT (2005)

The descent (2005)

Tiempo después de un accidente en que pierde a su hija y su marido, Sarah se reúne con sus amigas para hacer espeleología. La cueva a la que descienden se hace más difícil a cada paso, y por añadidura algo está dispuesto a darles caza en sus profundidades.

Porque, siguiendo con lo planteado a propósito de Black Rock, ¿qué es una “mujer fuerte”? Se ha insistido durante cierto tiempo en esa fortaleza como algo eminentemente físico, como la capacidad para plantar cara o patear culos. Eso, claro está, ha tenido sentido ante la necesidad de que las mujeres reclamáramos un campo de acción que parecía exclusivo del hombre. Pero no cuestionarse después de eso el tópico de la mujer fuerte sería tan absurdo como no plantear la exigencia de que los hombres asuman también cualidades antes asociadas a lo femenino. El gran acierto de The descent es mostrar un grupo de mujeres creíbles (el único ser humano macho no llega a salir cinco minutos en pantalla). Son atléticas, de acuerdo, disfrutan de los deportes de riesgo, pero cada una muestra sus particularidades, en una gama que va desde la dulzura y la empatía hasta la competitividad más kamikaze. En The descent no nos identificamos, como en otros casos, con la tradicional mujer dura representada por Juno, sino con Sarah, que comienza su andadura deprimida por la pérdida y con trastorno de estrés postraumático. Incluso cuando se ve obligada a reaccionar para sobrevivir, sus fragilidades siguen formando parte de ella. Pasar de largo ante ciertos estereotipos no es poca victoria.

10 HONEYMOON (2014)

Honeymoon (2014)

Una pareja de recién casados, Bea y Paul, pasa su luna de miel en una casa cercana a un lago, en medio de una gran soledad. Todo es idílico hasta que una noche Paul encuentra a Bea desorientada y desnuda en el bosque, aparentemente sonámbula. A partir de ese momento, el comportamiento de ella se hace cada vez más extraño.

Incluso si una película no pasa el test de Bechdel no significa que sea incapaz de aportar algo valioso desde el punto de vista del feminismo. Honeymoon es una prueba de ello. Quizás porque lo hace de una manera más o menos simbólica, logra referirse con gran intensidad a la violencia que la sociedad patriarcal ha infligido a las mujeres, a su cuerpo. Ni siquiera una pareja tan moderna como Bea y Paul puede sustraerse a las normas dictadas por esa sociedad para la relación entre sexos. Ni puede haber un auténtico encuentro entre ellos ni Bea puede evitar perder su identidad en esos términos. Puede verse Honeymoon y no pensar ni por un instante de forma consciente en estos temas, pero pienso que creará en las mujeres un visceral reconocimiento, un sentir como familiar cierta vulnerabilidad impuesta. Hay alusiones directas a los roles de género (“¿porque es un poco más alfa que tú?”) y a temas como los celos o la posesividad, pero lo mejor de Honeymoon es lo que no se dice de forma expresa.

BONUS: A GIRL WALKS HOME ALONE AT NIGHT (2014)

A girl walks home alone at night (2014)

Una ciudad iraní llamada Bad City, un joven que mantiene a su padre drogadicto, una prostituta muy cansada, un camello perdonavidas. Todos son observados por una inquietante joven que pasea de noche ataviada con un chador.

Aunque la califican como película de terror fantástico, a mí me pareció ante todo una historia de amor. A girl walks home alone at night resulta fascinante con su estética entre Jim Jarmusch y el expresionismo, y con esa vampiresa que escucha música indie, lleva un chador abierto a modo de capa y da su merecido a los hombres malos. Uno de ellos alcanza a insultarla: bruja, gata ciega. Insultos antiguos en la historia del odio a las mujeres. No hay ternura en ella hacia el niño pobre que se encuentra deambulando como ella por la noche, sino una terrible advertencia para que no tenga que volver por él un día, cuando sea adulto: “Puedo sacarte los ojos del cráneo y dárselos a comer a los perros. Hasta el fin de tus días estaré vigilándote, ¿lo entiendes?… Sé un buen chico”.

 
Después de esto me he aficionado tanto al género que creo que habrá otra entrada con más películas de terror feministas. ¿Alguna recomendación?

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